
El Programa Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) realizó el miércoles 12 de agosto, en la Subestación Monte Redondo, ubicada en la localidad de San Agustín, el Día de Campo de Granos de Invierno. Esta jornada tuvo como eje presentar y discutir sobre experiencias para el manejo de malezas en los cultivos de trigo, garbanzo y colza, realizados en la Subestación.
Durante la apertura, el coordinador del Programa Granos, Ing. Augusto Casmuz, hizo referencia a la modalidad con la cual se desarrollaría la jornada, mencionando los ensayos que se visitarían durante el evento. También agradeció a las empresas que apoyan año a año a la Institución, al público asistente y a todo el equipo del Programa Granos y en especial al personal de la Subestación por el trabajo realizado para la preparación y presentación de los ensayos.
En la primera parte, los asistentes se dividieron en dos grupos para recorrer los ensayos de trigo y colza, con un posterior intercambio entre las estaciones. Posteriormente, la actividad continuó con los ensayos de garbanzo, donde también con una división en grupos, para observar las distintas alternativas presentadas sobre este cultivo.
Si bien el foco de la jornada fue el manejo de malezas, también se mencionaron aspectos agronómicos y sanitarios que se consideraron relevantes en las etapas que estaban atravesando los cultivos.
Ensayos de manejo de malezas en trigo, colza y garbanzo
El Lic. Sebastián Sabaté presentó ensayos de manejo de malezas en trigo, en los cuales se mostró el efecto de herbicidas residuales y post-emergentes en diferentes momentos de aplicación, tanto para el manejo de nabón cómo de parietaria. Las precipitaciones excepcionales de esta campaña, aunque no superaron los 10mm en el ensayo mostrado, permitieron observar un buen comportamiento de algunas alternativas herbicidas que poseen registro para el cultivo, y también de nuevos herbicidas que podrían aportar herramientas muy útiles para el control de estas dos especies. Respecto de los post-emergentes, se recalcó que existen diferentes mezclas que aportan controles aceptables de nabón, pero siempre se debe tener en cuenta el estadio del trigo, las condiciones ambientales y el tamaño de la maleza para definir las estrategias y evitar daños al cultivo.
En el cultivo de colza, el Ing. Ignacio Defagot destacó la importancia de los herbicidas pre-emergentes, debido a la limitada disponibilidad de herramientas post-emergentes. Remarcó la necesidad de llegar a la siembra con el lote lo más limpio posible y seleccionar los principios activos considerando especialmente su selectividad para el cultivo y las condiciones ambientales y edáficas del lote. En los tratamientos post-emergentes se evaluó tanto el control de malezas como los niveles de fitotoxicidad sobre la colza, resaltando la importancia de equilibrar eficacia y seguridad para el cultivo. A este respecto, se resaltó la importancia de contar con variedades tolerantes a herbicidas ALS, y otras tecnologías de semilla que aún no están disponibles en la zona.
Finalmente, en el cultivo de garbanzo, el Lic. Sabaté presentó las alternativas de manejo con herbicidas residuales aplicados en pre-siembra y pre-emergencia del cultivo, destacando la importancia de seleccionar herramientas más eficaces y compatibles con el cultivo de acuerdo a las malezas problemáticas de cada lote. Por su parte, el Ing. Ignacio Defagot abordó el manejo con herbicidas post-emergentes, evaluando principalmente el control de las malezas y la selectividad sobre el cultivo. En ambos casos, se resaltó la importancia de un manejo planificado, basado principalmente en herbicidas residuales y en la rotación de cultivos para contar con un lote limpio y así reducir la competencia de malezas durante las primeras etapas del cultivo.
La jornada permitió conocer diferentes estrategias para el manejo de malezas en trigo, garbanzo y colza, destacándose la importancia de combinar herramientas pre y post-emergentes, considerar las condiciones ambientales y evaluar siempre la relación entre eficacia del control y selectividad sobre el cultivo. También se remarcó la importancia de comenzar con lotes limpios y planificar el manejo de malezas desde antes de la siembra, especialmente en cultivos con pocas alternativas de control post-emergente.
Situación sanitaria en el cultivo de trigo en la presente campaña
El Ing. Exequiel Nieva y el Dr. Sebastian Reznikov, de la Sección Fitopatología de la EEAOC, comentaron sobre el estado sanitario de las muestras de trigo ingresadas en el laboratorio de la Sección Fitopatología y de las evaluaciones en los lotes comerciales de trigo frente a las enfermedades presentes.
Se comentó sobre la presencia de la roya amarilla o estriada, causada por el hongo Puccinia striiformis f. sp. tritici, la roya anaranjada o de la hoja, causada por Puccinia triticina y la mancha amarrilla por Pyrenophora tritici-repentis en Tucumán y zonas de influencia.
Se expuso sobre las condiciones ambientales predisponentes para el desarrollo de estas enfermedades y de cómo realizar el monitoreo a campo y la identificación de las mismas.
Por último, se explicó sobre las estrategias de manejo de estas enfermedades incluyendo el uso de variedades resistentes y el control químico.
En cuanto al manejo de roya amarilla, se remarcó la importancia del monitoreo y la detección temprana de la enfermedad. También se comentó sobre la importancia del momento de aplicación a primeros síntomas de la enfermedad. En cuanto a los fungicidas utilizados, se habló de que las mezclas de estrobilurina + triazol son efectivas para el control de esta enfermedad cuando se aplican ante la aparición de los primeros síntomas.
Alternativas en colza y otros cultivos de invierno
Durante el recorrido, el jefe de la Sección Granos, Ing. José Sánchez, comentó sobre los ensayos de manejo agronómico de Camelina, Colza, Cártamo y Carinata, con foco en los cultivos invernales y el control de malezas mediante tratamientos pre-emergentes y pos-emergentes. “Estos ensayos tendrán su propio Día de Campo, cuando estén más cercanos a su madurez”, señaló.
El ingeniero remarcó que en colza se viene trabajando desde hace cuatro campañas y que los rendimientos obtenidos son muy alentadores.
Entre los ensayos se encontraron los de híbridos de colza, con siete materiales evaluados en dos fechas de siembra. La primera correspondió a fines de abril (luego de una soja de GM corto) y la segunda, a mediados de la segunda quincena de mayo. También en colza se presentó un ensayo de fertilización, con fósforo de base y dosis variables tanto de nitrógeno como de azufre.
Además, se establecieron parcelas de trigo, carinata y cártamo, sembradas en las mismas fechas para comparar la colza con otros posibles cultivos. En carinata se evaluaron dos híbridos y en cártamo, un cultivar en las dos fechas de siembra.
El Ing. Nahuel Ruiz de Huidobro, de la Sección Granos, mostró el primer ensayo que se viene realizando con camelina, una nueva alternativa de cultivo de renta en invierno. El ensayo se realizó en microparcelas, con tres variedades, tres repeticiones y dos fechas de siembra (1ra y 2da quincena de mayo), a 26 cm entre hileras. Perteneciente a la familia de las brasicáceas, la camelina se destaca por sus semillas, de las que se extrae aceite destinado principalmente a la producción de biocombustibles. Las referencias disponibles para otras zonas productivas, principalmente en la zona núcleo (sur de Córdoba y Santa Fe y el centro de Buenos Aires), señalan como características favorables su tolerancia a las heladas, bajo requerimiento hídrico (aproximadamente 200–250 mm durante el ciclo) y baja incidencia de plagas y enfermedades.
“En nuestra región, estas características aún se encuentran en etapa de evaluación, junto con su adaptación y comportamiento productivo. Además, su producción requiere cumplir con protocolos de certificación de sustentabilidad que contemplan el manejo del lote desde la elección del sitio hasta la cosecha”, detalló el profesional. La jornada formó parte de las actividades de evaluación de alternativas de manejo en los cultivos de invierno que lleva adelante el Programa Granos de la EEAOC.
Variedades de garbanzo
La Ing. Clara Espeche, Coordinadora del Proyecto Legumbres Secas, presentó seis variedades de garbanzo, incluyendo materiales promisorios —TUC 335, TUC 1024, TUC 1034 y TUC N.º 7— y variedades inscriptas por la EEAOC —TUC 464 y TUC 475—, junto con los testigos Norteño y Gran 213. Las variedades fueron sembradas el 20 de mayo y, al momento de la jornada, algunas se encontraban iniciando la floración. Durante la presentación se abordaron aspectos vinculados con el rendimiento, el calibre de grano y la sanidad, y se observó un comportamiento particularmente favorable de TUC 335 y TUC 464.
Estas variedades presentaron una buena estructura de planta, con porte semierecto y buen estado sanitario. La especialista remarcó el potencial de rendimiento que TUC 335 y TUC 464 demostraron a lo largo de los años de evaluación en nuestra zona productora. Asimismo, destacó el buen comportamiento sanitario de ambos materiales y sus características de planta, de interés para las condiciones productivas de la región.
Por otro lado, las variedades promisorias TUC 1024 y TUC 1034 se diferenciaron por presentar un porte más erecto y una estructura de planta con menor número de ramificaciones al momento de la jornada. En estos materiales, se destacó especialmente el tamaño de grano y la buena proporción de granos de calibre 9 mm, característica de interés desde el punto de vista comercial.
Asimismo, durante la jornada se hizo referencia a los ensayos de garbanzo realizados durante la campaña en Puesto de Uncos y Garmendia (Burruyacú, Tucumán), y en Metán (Salta), donde se están evaluando un mayor número de variedades de los tipos comerciales Kabuli y Desi.
En particular, la Ing. Espeche señaló que las variedades presentadas durante la jornada forman parte de los materiales que se encuentran en evaluación en el norte de Córdoba, en ensayos realizados en articulación con empresas privadas. Estos trabajos tienen como objetivo evaluar el comportamiento de los materiales en distintos ambientes productivos y avanzar hacia futuros acuerdos para su multiplicación y comercialización. En este sentido, destacó que uno de estos acuerdos ya había sido concretado, constituyendo un avance en el proceso de transferencia de estos materiales hacia el sector productivo.
Por su parte, la Lic. Norma Coronel de la Sección Zoología Agrícola comentó sobre una evaluación realizada en un ensayo de cultivo de garbanzo, en el cual se observaron nodulaciones en las raíces compatibles con la presencia del nematodo de la agalla, Meloidogyne sp. Este hallazgo es de carácter preliminar y requiere ser corroborado mediante nuevos muestreos y evaluaciones para determinar su importancia en este cultivo.
Ensayo de fertilización en el cultivo de garbanzo
El Ing. Gonzalo Robledo, de la Sección Suelos y Nutrición Vegetal, presentó un ensayo sobre fertilización en el cultivo de garbanzo. En el mismo se evaluó el comportamiento del cultivo en suelos con niveles críticos de fósforo Bray I (5 ppm) y materia orgánica (1,5%), donde se compararon distintas estrategias de fertilización: un testigo sin fertilizar, tres tratamientos con dosis crecientes de P (30, 50 y 70 kg/ha de P2O5), y un quinto tratamiento combinando la mayor dosis de P con 50 kg/ha de N, todo aplicado durante la siembra. Cabe destacar que en ese momento, el perfil del suelo presentó muy buenos contenidos de humedad, 160 mm de agua útil hasta 120 cm de profundidad aproximadamente.
A pesar de que las semillas fueron inoculadas con bacterias fijadoras de N atmosférico, la respuesta fue contundente en el tratamiento que combinó dosis de fósforo con el agregado de nitrógeno, en el que se observaron plantas con mayor biomasa y un color verde más intenso, signo de un mejor estado nutricional.
El estudio no termina en la observación visual. Se realizará un seguimiento riguroso para medir el impacto real en el bolsillo del productor: En plena floración se evaluará la producción de materia seca y se realizarán análisis de laboratorio para medir la concentración de nitrógeno y fósforo en hojas, mientras que en madurez fisiológica se determinará el rendimiento final y calibre del grano.
Estos datos confirman que, en suelos con baja disponibilidad de nutrientes, una estrategia de fertilización balanceada desde el inicio es la llave para maximizar el potencial. El seguimiento detallado que se realizará en las próximas etapas permitirá transformar estas observaciones de campo en recomendaciones concretas para que el garbanzo sea más productivo y competitivo en nuestra provincia.
Al finalizar la jornada se anunció que cuando esté más avanzada la campaña, se organizará otra visita para presentar ensayos vinculados al comportamiento agronómico de los cultivos invernales.
