Prólogo
Han pasado casi 25 años desde el inicio del Proyecto Vitroplantas, cuyo objetivo principal es la producción de “caña semilla” de alta calidad. Fue concebido para brindar a los productores tucumanos una herramienta eficaz que permita incrementar la productividad de sus cañaverales. Este proyecto es un gran desafío, tanto desde lo científico-técnico como desde lo institucional, pero también una enorme oportunidad.
Desde lo científico-técnico, la puesta a punto de técnicas de cultivo de tejidos, el diagnóstico sanitario, el manejo agronómico y la valoración de la identidad genética, etc., implican un proceso permanente de experimentación y adquisición de conocimientos, habilidades, capacidades y destrezas, que resulta sumamente enriquecedor para el equipo responsable de cada uno de los aspectos del proyecto.
Desde lo institucional, al tratarse de un proyecto que atraviesa transversalmente numerosas disciplinas, que requiere de una intensa articulación dentro de la institución y de ésta con el sector productivo y que tiene un componente importante de transferencia y vinculación tecnológica, supone un gran desafío y un importante trabajo de coordinación.
Durante estos 25 años, el Proyecto Vitroplantas necesitó, para alcanzar exitosamente sus objetivos, de la comprensión plena, el compromiso profundo y responsable y la convicción de su trascendencia por parte de la EEAOC, del equipo técnico involucrado en su ejecución y del sector productivo destinatario de sus esfuerzos.
Así, se pasó de un semillero Básico inicial y relativamente pequeño, junto con unos pocos semilleros Registrados, a lo que actualmente es una red de semilleros que abarca toda el área cañera de la provincia. Se incluyen, además, dos semilleros Básicos que suman una superficie para la producción de caña semilla sustancialmente mayor que la inicial.
En estos años, el Proyecto Vitroplantas ha sido el eje en torno al cual nacieron numerosas iniciativas de I+D+i que permitieron lograr diferentes financiamientos. Gracias a ellos se adquirieron maquinaria para el campo, instrumental para los laboratorios e insumos diversos que contribuyeron al crecimiento y la mejora continua de todos los aspectos del Proyecto.
Una mención especial merece el rol del Proyecto Vitroplantas como núcleo central del programa de Transferencia Tecnológica para pequeños productores cañeros más importante en el que haya participado la EEAOC en su centenaria historia: el PROICSA (Programa para Incrementar la Competitividad del Sector Azucarero del NOA).
Así, atravesando años mejores y otros con mayores vicisitudes, nos encontramos en este momento con un Proyecto consolidado, que ha ampliado sus objetivos hasta convertirse en una herramienta estratégica tanto para la institución que le dio origen como para el sector productivo al cual está destinado.
Permítaseme en este prólogo, sin nombrar a nadie en particular, recordar a todos los que participaron del Proyecto Vitroplantas y que, con su esfuerzo permanente, contribuyeron a su consolidación y crecimiento. En lo personal, habiendo estado estrechamente vinculada al Proyecto por muchos años, puedo dar fe de los esfuerzos y logros que han permitido que al día de hoy el Proyecto Vitroplantas sea parte de la identidad de la EEAOC, y un actor permanente dentro de la producción de caña de azúcar en nuestra provincia.
Magister Ing. Agr. Patricia Andrea Digonzelli