
En el marco de la Jornada de Cultivos de Granos Invernales organizada por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), técnicos de la institución presentaron información actualizada sobre el manejo del cultivo de trigo con vistas a la campaña 2026. La actividad se llevó a cabo el pasado 18 de marzo en el anfiteatro de la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria de la UNT y reunió a productores, asesores y profesionales del sector interesados en conocer los avances generados por la EEAOC en los distintos aspectos relacionados al manejo del cultivo de trigo.
Desde la Sección Semillas, la Ing. Agr. Cynthia Prado, destacó que las muestras de semillas de trigo analizadas hasta la actualidad presentan una excelente calidad fisiológica, por encima de los valores registrados en campañas anteriores, lo que representa una base favorable para el inicio de la campaña triguera 2026. No obstante, remarcó que se detectó un gran número de muestras con presencia de semillas de otras especies, tanto malezas como cultivos invernales, lo que pone en evidencia la importancia de reforzar las prácticas de limpieza y acondicionamiento del grano de trigo destinado a semilla. “Es relevante el análisis de semillas antes de la siembra, ya que aporta información clave que nos permite anticipar posibles inconvenientes en la implantación del cultivo”.

Posteriormente, el Ing. Agr. Franco Scalora, responsable del Proyecto Trigo Maíz de la EEAOC, presentó resultados de los ensayos correspondientes a la Red de Evaluación de Trigo (RET-INASE), para cultivares comerciales de trigo pan y trigo candeal. La EEAOC coordina los sitios de dicha red correspondiente al NOA, donde en la campaña 2025 participaron 54 materiales comerciales de trigo pan y 10 cultivares de trigo candeal, que fueron evaluados en distintos ambientes de la región. El Ing. Agr. Scalora destacó que el comportamiento de los materiales evaluados está influenciado por las características del ambiente, por tal motivo generar este tipo de información permitirá mejorar la elección de variedades a utilizar, que se encuentren adaptadas a cada ambiente productivo de la región.
También se presentaron los avances sobre la introducción y selección de germoplasma proveniente del CIMMYT. Este proyecto permite incorporan líneas avanzadas de trigo pan y candeal, que son evaluadas en diferentes ambientes del NOA, y tiene como objeto identificar nuevos materiales de buen comportamiento agronómico productivo y sanitario, para ampliar la oferta varietal de trigo en la región y países limítrofes como Bolivia.

El Sr. Francisco Mancilla, pasante del Proyecto Trigo Maíz, presentó los resultados de macroparcelas de trigo implantadas en las localidades de Burruyacú y Viclos, donde se evaluaron materiales comerciales de trigo de diferentes ciclos, con rendimientos que oscilaron desde 1100 kg/ha a 2600 kg/ha, destacando el rol del ambiente y el comportamiento del cultivar. “Este tipo de ensayos permite validar el comportamiento de los cultivares en situaciones reales de manejo y generar información útil para los productores al momento de elegir variedades para la campaña”.

Por su parte, el Ing. Agr. Nicolás Carabajal, técnico del Proyecto Trigo Maíz, presentó resultados de ensayos sobre distintas combinaciones de densidad de siembra y distanciamiento entre hileras, que fueron conducidos en la campaña 2025. Los estudios mostraron que una menor distancia entre hileras (0,26 m), permitió lograr incrementos significativos del rendimiento, con aumentos cercanos a los 400 kg/ha, en comparación al distanciamiento de 0,52 m. “Una menor distancia entre hileras favorece una mejor distribución de las plantas, una cobertura más rápida del suelo y una mayor competencia frente a malezas”. Este tipo de configuraciones también contribuye a mejorar el aprovechamiento de los recursos disponibles y puede aportar beneficios desde el punto de vista de la sustentabilidad del sistema agrícola.

Desde la Sección Suelos y Nutrición Vegetal, el Ing. Agr. Gonzalo Robledo, presentó resultados de ensayos de fertilización en trigo, donde se evaluaron distintas estrategias de manejo del nitrógeno y su combinación con productos biológicos. La incorporación de nitrógeno continúa siendo uno de los factores más determinantes en la definición del rendimiento del cultivo. Además, la combinación de nitrógeno con productos biológicos permitió mejorar la respuesta del cultivo y optimizar el aprovechamiento de los recursos disponibles, lográndose incrementos del rinde cercanos a los 500 kg/ha. El uso de estas herramientas evidenció una mayor eficiencia en el uso del nitrógeno y del agua disponible por parte del cultivo, que se tradujo en un mejor desarrollo y una mayor capacidad del cultivo para transformar los recursos disponibles en producción. “El ajuste de la nutrición del cultivo no solo impacta en el rendimiento, sino también en la eficiencia del sistema y en los márgenes del productor”.

En lo que respecta al área sanitaria, el Dr. Sebastián Reznikov, de la Sección Fitopatología, expuso los resultados referidos al manejo de roya amarilla (Puccinia striiformis f. sp. tritici) en trigo. Esta enfermedad viene cobrando gran relevancia en las últimas campañas en distintas zonas trigueras del NOA. El especialista mencionó una serie de prácticas para el manejo de esta problemática, considerándose como pilar fundamental el uso de materiales resistentes o tolerantes. Entre las herramientas químicas el tratamiento de semillas con fungicidas permitirá controlar inicialmente a este patógeno, remarcando la importancia de monitoreo posterior del cultivo, con una mayor frecuencia cuando se manifiestan condiciones ambientales favorables para el desarrollo de esta enfermedad. El especialista también destacó la importancia de la aplicación de fungicidas cuando las condiciones epidemiológicas lo justifiquen, integrando estas herramientas dentro de un esquema de manejo sanitario adecuado.

Finalmente, desde la Sección Zoología Agrícola, el técnico Alejandro Vera, presentó aspectos relacionados al manejo de plagas insectiles en trigo. Remarcó que en las últimas campañas Spodoptera frugiperda a ocasionando daños significativos en las etapas de implantación del cultivo de trigo, principalmente en lotes sembrado de manera más temprana (fines de abril y principios de mayo), ya que en esta época aún persisten condiciones ambientales favorables para el desarrollo de esta plaga. También se hizo mención al complejo de pulgones, cuya ocurrencia suele verse favorecida en campañas con mejores condiciones de humedad para el trigo. El especialista enfatizó la importancia de realizar de manera periódica el monitoreos del cultivo para detectar oportunamente la ocurrencia de estas plagas y adoptar medidas de control oportunas dentro de un enfoque de manejo integrado.

La jornada permitió trasferir los avances que viene generando la EEAOC en los distintos aspectos del cultivo de trigo, ofreciendo a los productores herramientas técnicas para mejorar la toma de decisiones frente a la próxima campaña.