Publicado en diario La Gaceta, sábado 26 de septiembre

Con recorridas por ensayos de colza, garbanzo, carinata, cultivos de servicio y otras especies, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) presentó alternativas disponibles para la diversificación de los cultivos invernales en nuestra región, contribuyendo a la sostenibilidad de nuestros sistemas productivos. La actividad se realizó el 17 de septiembre en la Subestación Monte Redondo, en San Agustín, como parte de la segunda jornada del Día de Campo de Granos de Invierno, organizada por el Programa Granos de la EEAOC.
Durante la apertura, el Dr. Hernán Salas, director técnico de la EEAOC, destacó el desarrollo alcanzado por los cultivos invernales, producto de las condiciones ambientales que fueron favorables. En ese contexto, señaló el interés de evaluar alternativas que permitan un mejor aprovechamiento y una mayor diversificación de los sistemas productivos durante el invierno.
Salas valoró el acompañamiento de las empresas que patrocinan los eventos y actividades de difusión y transferencia organizados por la EEAOC, incluso en un escenario de dificultades económicas para el sector. Asimismo, recordó que la EEAOC es un organismo público que depende del aporte de los productores y remarcó la importancia de devolver ese respaldo mediante información y desarrollos que respondan a sus necesidades. También reconoció el trabajo del equipo del Programa Granos y del personal de la subestación para sostener las investigaciones y concretar estos encuentros.
Por su parte, el Ing. Augusto Casmuz, coordinador del Programa Granos de la EEAOC, explicó que la propuesta fue planificada para mostrar distintas opciones de cultivos establecidos en la zona, abordando distintos aspectos que hacen a su manejo. El recorrido contempló una primera parada dedicada a colza, carinata, camelina y cártamo, con la presentación de materiales y experiencias vinculadas con su manejo agronómico y sanitario.
La jornada incluyó, además, ensayos de cultivos de servicio, con distintas alternativas de consociación de especies para la zona. También hubo un espacio dedicado al garbanzo. En este último, el equipo del Proyecto Legumbres Secas presentó las variedades de la EEAOC y los trabajos sobre manejo agronómico, especialmente aquellos orientados a evaluar la fertilización y su impacto en el cultivo.
Casmuz destacó el valor del intercambio con los productores que ya incorporan estas especies en sus campos y adelantó que los resultados de las experiencias desarrolladas por el Programa Granos de la EEAOC se compartirán en una próxima jornada técnica referida a cultivos invernales, con el objeto de aportar información que ayude a definir las estrategias para la próxima campaña invernal.
Ensayo multiespecie
La actividad estuvo destinada a técnicos y productores del NOA, con especial énfasis en el manejo agronómico de cultivos ya establecidos y en la evaluación de nuevas alternativas para los sistemas de producción de granos de la región.
La jornada permitió conocer, a campo, diferentes experiencias que lleva adelante la Sección Granos de la EEAOC, orientadas a generar información local sobre comportamiento agronómico, adaptación, fechas de siembra, respuesta a la fertilización y potencial de rendimiento de distintas especies invernales.
En estos ensayos se evaluaron cultivos como colza, carinata, cártamo y camelina. El Ing. José R. Sánchez, jefe de la Sección Granos, explicó que el objetivo de estos ensayos es conocer el comportamiento agronómico y el potencial productivo de diferentes especies y generar información que permita analizar su incorporación y contribuir a la diversificación de las secuencias de cultivos invernales del NOA. Hay que tener en cuenta que el desarrollo y la incorporación de estas oleaginosas invernales está siendo impulsado por una creciente demanda de la industria a fuentes energética de aceites, destinados principalmente a la producción de biocombustibles, certificados con baja huella ambiental.
Durante su presentación, Sánchez describió las distintas especies evaluadas, las alternativas de fechas de siembra —desde fines de abril, durante mayo y hasta comienzos de junio— y la diversidad de cultivares y tecnologías incorporadas en los ensayos. También presentó los resultados de las últimas cuatro campañas invernales, analizando la evolución de los rendimientos en función de las fechas de siembra y su relación con las diferentes condiciones climáticas registradas en cada ciclo.
Un aspecto destacado fue que, en las distintas fechas de siembra evaluadas durante estas campañas, los rendimientos obtenidos se ubicaron por encima del rendimiento de indiferencia, lo que permite observar el potencial de estas alternativas bajo las condiciones productivas de la región. Asimismo, se presentó una síntesis de la evolución de las temperaturas y precipitaciones durante la campaña invernal 2026, destacándose que el balance hídrico y de la disponibilidad inicial de agua útil en los perfiles de suelo al momento de la implantación fue muy favorable, como también la evolución de las temperaturas, sin registrarse evento extremos.
Colza y carinata: genética y manejo
Otro de los puntos destacados de la jornada fue la presentación de los ensayos de colza y carinata, a cargo del Ing. Horacio Gómez. Durante el recorrido se pudieron observar las principales características fenotípicas y genotípicas de los híbridos incluidos en la evaluación.
Los materiales fueron implantados en diferentes fechas de siembra, correspondientes a la segunda quincena de abril y al mes de mayo, con el objetivo de analizar su comportamiento frente a distintas condiciones de implantación. Entre los materiales evaluados, todos de tipo primaveral, se incluyeron cultivares de ciclo corto y largo, así como materiales con tolerancia a determinados herbicidas.
Ensayo de fertilización en el cultivo de colza
El Ing. Agr. Gonzalo Robledo, de la Sección Suelos y Nutrición Vegetal, mostró los avances sobre fertilización y nutrición en el cultivo de colza.
Se presentó un ensayo de nutrición estratégica centrado en la respuesta a la fertilización con nitrógeno (N) y azufre (S), dos nutrientes fundamentales para potenciar la producción de este grano rico en aceite. El Ing Robledo mencionó que con este ensayo se pretende determinar la dosis correcta de nitrógeno e identificar el impacto de la incorporación de azufre en el rendimiento del cultivo. Para ello, se incluyeron una series de tratamientos que incluyeron dosis crecientes de N y la combinación de este nutriente con dosis crecientes de S, todos aplicados al momento de la siembra. Las fuentes de nutrientes utilizadas fueron UAN (32 % N) para el nitrógeno y fertilizante líquido azufrado (23 % S) para el aporte de azufre.
El Ing. Robledo destacó las condiciones iniciales al momento de la siembra, que mostraron un perfil bien provisto de humedad, con 150 mm de agua útil acumulada hasta los 120 cm de profundidad, aspecto determinante para asegurar la emergencia y el desarrollo del sistema radicular.
Por tratarse de una oleaginosa de alto requerimiento nutricional, se remarcó que el análisis final considerará el impacto de las estrategia de la fertilización sobre el rendimiento del cultivo, la eficiencia de uso del nitrógeno (EUN) y del agua (EUA); como también la avaluación de materia seca y la composición química del rastrojo poscosecha.
El encuentro permitió compartir inquietudes y ratificó la importancia de afinar la fertilización nitrogenada y azufrada para maximizar la productividad y sostenibilidad de la colza en nuestra región.
Manejo de Plutella xylostella en el cultivo de colza
El Ing. Agr. Matías Medrano, de la Sección Zoología Agrícola de la EEAOC, abordó aspectos relacionados el manejo de plagas en el cultivo de colza, con especial énfasis en la polilla de las coles, Plutella xylostella. Esta especie constituye una plaga de importancia debido a su ciclo de vida corto, la posibilidad de desarrollar varias generaciones durante el cultivo y sus antecedentes de resistencia y/o tolerancia a algunos insecticidas. Sus larvas pueden ocasionar daños en hojas, brotes, inflorescencias y silicuas. En las experiencias realizadas en campañas anteriores, se estimaron perdidas del rendimiento de hasta un 35%, cuando no fue controlada.
A partir de experiencias realizadas durante las últimas campañas, se comentaron resultados de distintas estrategias químicas para el manejo de P. xylostella, en las que se observaron diferencias tanto en eficacia como en persistencia del control. En particular, las estrategias basadas en la combinación de un regulador de crecimiento (IGR) con una espinosina mostraron un comportamiento destacado por su capacidad para mantener bajos niveles de la plaga durante un período prolongado. También se lograron controles aceptables con IGR solos y con diamidas, aunque con una persistencia menor.
Finalmente, se remarcó que el manejo de P. xylostella no debe basarse únicamente en la elección de un insecticida, sino en una estrategia de manejo integrado que contemple el monitoreo frecuente del cultivo y su fenología, para definir los criterios de intervención. Asimismo, debido a los antecedentes de resistencia de esta especie, resulta fundamental la rotación de modos de acción para preservar la eficacia de las herramientas disponibles.
Camelina, una nueva alternativa en evaluación
Por su parte, el Ing. Nahuel Ruiz de Huidobro presentó el ensayo de camelina, una especie que se evalúa por primera vez en la EEAOC con el objetivo de generar información local sobre su comportamiento y adaptación a las condiciones del NOA.
Entre las características destacadas se mencionaron su ciclo relativamente corto, de aproximadamente 120 a 130 días, su menor porte respecto de otras crucíferas invernales, su buen comportamiento frente a las heladas y un requerimiento hídrico estimado cercano a los 200 mm durante el ciclo. También se destacó su marcado efecto alelopático, característica que podría contribuir al manejo de malezas dentro de la rotación.
Otro aspecto señalado durante la recorrida fue que la camelina, a pesar de ser una crusifera, no presenta ataques importantes de Plutella, plaga que suele ocasionar daños de consideración en los cultivos de colza y carinata
En el ensayo se evalúan tres nuevas variedades, en dos fechas de siembra durante mayo, buscando ampliar la información disponible sobre su comportamiento bajo las condiciones ambientales de la región.
Cártamo: una alternativa para ambientes con menor disponibilidad hídrica
En el caso del cártamo, Ruiz de Huidobro destacó su adaptación a regiones semiáridas, asociada a su capacidad para explorar el perfil del suelo y aprovechar agua disponible en profundidad. En este sentido, remarcó la importancia de continuar evaluando la especie a partir de los resultados obtenidos en 2024, campaña en la que se registraron rendimientos de 1.100 y 1.900 kg/ha.
El cártamo pertenece a la familia Asteraceae y presenta una estructura de planta importante y un ciclo más prolongado que el resto de las especies evaluadas. En las condiciones del ensayo, puede alcanzar la madurez aproximadamente entre los 170 y 180 días, y presenta una buena adaptación tanto a bajas como a elevadas temperaturas.
En esta oportunidad se evaluó una única variedad de alto contenido de ácido oleico, implantada en dos fechas de siembra durante mayo, con una distancia entre surcos de 52 cm y una densidad de 12 a 14 plantas por metro lineal.
Ensayo de cultivos de servicio como antecesores del cultivo de maíz
Durante la gira, el Ing. Agr. Gonzalo Robledo también presentó los avances de un ensayo que analiza distintas mezclas de gramíneas, crucíferas y leguminosas, y su efecto en la salud del suelo y el rendimiento del maíz posterior.
Con el objetivo de mejorar la salud de los suelos y optimizar la productividad de los esquemas agrícolas en la provincia de Tucumán, se llevó a cabo un ensayo técnico en conjunto con la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). La iniciativa busca evaluar la inclusión de cultivos de servicio (CS) dentro de las rotaciones agrícolas regionales.
De esta manera, los tratamientos evaluados fueron: un testigo como barbecho invernal; una mezcla compuesta por gramíneas + crucíferas (avena, centeno y mostaza) sin fertilizar y fertilizada con N y P; y una mezcla de gramíneas + crucíferas + leguminosas (avena, centeno, mostaza, Vicia villosa y Melilotus) también sin fertilizar y fertilizada únicamente con fósforo (P) en este caso.
Durante la presentación se remarcó la complementariedad de las especies elegidas y las funciones que cumple cada una dentro del sistema productivo:
- Gramíneas (avena y centeno): generan volumen de cobertura para el control de malezas y aportan carbono al suelo.
- Crucíferas (mostaza): ofrecen un “servicio físico” clave gracias a su raíz pivotante, que actúa como un descompactador natural de los estratos densos del suelo.
- Leguminosas (Vicia villosa y Melilotus): aportan nitrógeno biológico mediante la fijación simbiótica, nutriendo de forma natural al sistema.
Un factor determinante para el éxito de la implantación de estas mezclas fue que el ensayo comenzó con excelentes niveles de humedad acumulada en el perfil del suelo al momento de la siembra. El foco de la investigación estará puesto en la siguiente campaña estival, cuando se siembre maíz sobre todas las parcelas. Esto permitirá evaluar en detalle:
- El efecto directo de cada mezcla de CS sobre el rendimiento final del maíz.
- La evolución de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo tras el paso de las distintas coberturas y sus fertilizaciones.
Cultivos de servicio y su aporte a la biodiversidad
En la estación referida a cultivos de servicio, el Ing. Agr. Julián Lomenzo, de la Sección Zoología Agrícola de la EEAOC, destacó que las consociaciones con un mayor número de especies vegetales favorecen la biodiversidad, al ofrecer distintos recursos alimenticios y refugios. Bajo estas situaciones conviven insectos plaga y controladores biológicos que pueden contribuir a regular las poblaciones de los primeros. La importancia de esta biodiversidad radica en las funciones que cumplen estos organismos y en las interacciones que pueden favorecer un equilibrio biológico dentro del sistema.
El monitoreo permite seguir esa dinámica durante el ciclo del cultivo de servicio y cobra especial importancia al planificar la siembra del cultivo estival. En esta transición, el manejo se orienta a evaluar qué organismos permanecen en el lote y si representan un riesgo para la implantación del cultivo de renta durante el verano. Esa información permite decidir, antes de la siembra, si es necesaria una intervención y continuar el seguimiento durante la misma.
Ensayos de garbanzo
La Ing. Clara Espeche, coordinadora del Proyecto Legumbres Secas, presentó los materiales de garbanzo que forman parte del programa de evaluación y mejoramiento del cultivo. La exposición incluyó las variedades promisorias TUC 335, TUC 1024, TUC 1034 y TUC N.º 7, las variedades TUC 464 y TUC 475, inscriptas por la institución, y los cultivares utilizados como testigos, Norteño y Gran 213.
Los materiales fueron sembrados el 20 de mayo y, al momento de la actividad, habían transcurrido 120 días desde la siembra. Algunos materiales se encontraban iniciando la etapa de llenado de grano (R5), mientras que otros presentaban un estado fenológico más avanzado, próximo a R6, correspondiente al final del llenado de grano. La presentación permitió abordar diferentes características agronómicas y comerciales de los materiales, con especial atención a la arquitectura de planta, el potencial de rendimiento, el calibre de los granos y el comportamiento sanitario.
Entre los materiales presentados, TUC 335 y TUC 464 mostraron características de interés para los sistemas productivos de la región. Ambas variedades se destacaron por una estructura de planta de porte semierecto y un adecuado estado sanitario. De acuerdo con lo señalado por la Ing. Espeche, los resultados obtenidos durante sucesivos años de evaluación permiten considerar su potencial productivo como una característica relevante para las condiciones de la zona. A ello se suma su comportamiento sanitario y una arquitectura de planta que resulta de interés agronómico.
También se analizaron las características de TUC 1024 y TUC 1034, materiales que presentaron una arquitectura de planta diferente, con mayor tendencia al porte erecto y menor cantidad de ramificaciones. En estos casos, uno de los atributos señalados durante la presentación fue el tamaño de grano, particularmente la presencia de una importante proporción de granos de calibre 9 mm, condición que adquiere relevancia por su valor comercial.
La exposición se complementó con una referencia a los ensayos que el Proyecto Legumbres Secas lleva adelante durante la campaña en distintas zonas productoras. Actualmente se realizan evaluaciones en Puesto de Uncos y Garmendia, en el departamento Burruyacú, Tucumán, y en Metán, Salta. Estos trabajos comprenden un conjunto más amplio de materiales de los tipos comerciales Kabuli y Desi, con el objetivo de continuar generando información sobre su comportamiento en diferentes ambientes productivos.
Generar información para nuevas decisiones productivas
Las experiencias presentadas durante el Día de Campo forman parte del trabajo que desarrolla el Programa Granos de la EEAOC para generar información agronómica bajo las condiciones ambientales y productivas propias del NOA.
La evaluación conjunta de especies, materiales genéticos, manejos agronómicos y sanitarios permite disponer de información necesaria para analizar nuevas alternativas y, al mismo tiempo, identificar aquellas prácticas de manejo que permitan mejorar su comportamiento productivo.
En un escenario en el que la diversificación de las secuencias agrícolas constituye una herramienta de interés para los sistemas productivos, estos ensayos aportan información local para evaluar la incorporación de nuevos cultivos de invierno y su posible integración con las alternativas actualmente utilizadas en la región.
De esta manera, el trabajo experimental realizado en la EEAOC busca contribuir con herramientas concretas para la toma de decisiones de productores y técnicos, favoreciendo el desarrollo de sistemas de producción de granos más diversificados, eficientes y adaptados a las condiciones del NOA.