Informe especial: estimación de la zafra citrícola 2021

Fuente: EEAOC, publicado en La Gaceta 3 de abril de 2021

Por iniciativa de la EEAOC y la colaboración de ACNOA  y algunas empresas citricolasdel medio (Agroalianza, Citromax, Citrusvil, FGF Trapani, Nideplus, Pablo Padilla, Paramérica, SA San Miguel y Vicente Trápani), se realizó por primera vez una estimación conjunta de la producción limonera de la provincia. Al respecto, consultamos a los Ingenieros Hernán Salas y Dardo Figueroa, Coordinador del Programa Citrus y Jefe de la Sección Fruticultura de la EEAOC respectivamente.

“La campaña se inició con muchos interrogantes a raíz de la fuerte sequía entre marzo y noviembre y las heladas del invierno pasado. La sequía se prolongó por varios meses y fue muy severa provocando el aborto de gran parte de la floración primaveral y caída de fruta en las primeras etapas de crecimiento.

De acuerdo al balance hidrológico, que contempla precipitaciones y evapotranspiración potencial, realizado por la Sección Agrometeorología para dos localidades como ejemplos (La Cruz y Santa Ana, norte y sur respectivamente), se observa una marcada diferencia con la campaña anterior siendo muy inferior el de la campaña 2020/2021. Por otro lado Las heladas ocurridas en los meses de julio y agosto (con intensidad levemente inferior a la recordada del 2013, -4,1 y -4,9, con 14 días con heladas y con un número acumulado record de 65 de horas bajo cero en algunos casos de la zona en cuestión) provocaron en algunas quintas daños severos en la floración.

Esta situación recién comenzó a revertirse a partir de las lluvias ocurridas desde noviembre, generando flujos continuos de floraciones durante los meses de diciembre y enero. Como consecuencia de esto se observa claramente la presencia de frutos que llegarán en perfectas condiciones de calibre y madurez hasta el mes de junio mientras que habrá otra gran parte de fruta qué estará recién a partir de los meses de Julio o agosto en adelante. Otro de los elementos que dificulta en gran medida una estimación más precisa es una gran heterogeneidad productiva dentro de los lotes, siendo esto más marcado en los que no tienen riego”, afirmó Salas.

Según Figueroa, la provincia de Tucumán cuenta con aproximadamente 44000 hectáreas netas de limoneros distribuidas equitativamente entre la zona norte (departamentos de Burruyacú,Tafí Viejo y Yerba Buena) y el resto en las zonas centro y sur. La información recolectada pertenece a quintas de las empresas mencionadas distribuidas en las distintas zonas de la provincia.  Un estudio realizado por la sección Sensores Remotos de la EEAOCen el año 2018 (próximamente de difundirá el estudio de 2020) refleja que aproximadamente el 62% de las explotaciones posee plantaciones con edades superiores a los 15 años mientras que el 38% restante posee plantaciones entre 2 y 15 años.

 Por otro lado, cabe destacar que sólo 33000 hectáreas fueron las inscriptas en los diferentes programas de exportación mientras que algo más de 10,000  tendrán un destino industrial prefijado. Estas últimas difieren en forma significativa en cuanto a su manejo y estado general actual. Para la estimación, la muestra evaluada de  la información generada,partió de aproximadamente 5.000 hectáreas distribuidas a lo largo y ancho de la superficie citrícola provincial que equivalen al 11,1% de la superficie actual. En la misma se tuvieron en cuenta las edades, combinaciones varietales, marcos de plantación, tipos de manejo y presencia o no de riego localizado. Por consiguiente se infiere que esta superficie monitoreada, si bien constituye un volumen de hectáreas significativo, las mismas representan la situación citrícola de la provincia con mejor manejo. Como dato adicional se tuvo en cuenta la presencia antes mencionada de las diferentes camadas de fruta que se presentan hoy en nuestras plantaciones(30% con calibre superior a 50mm, 40% con calibres entre 45 y 50 mm mientras que un 30% con calibres que van desde 25 a 45 mm).

Ambos Investigadores coincidieron en afirmar que la evolución de los calibres mencionados estará fuertemente condicionada por factores ambientales, como ser temperatura, humedad y radiación y por supuesto también por la dinámica de cosecha. Teniendo en cuenta todos estos factores, se esbozaron 3 escenarios posibles que responderían a la posible evolución de los calibres hoy presentes en la planta. El primer caso, el cual consideramos más probable, con calibres 132 a 155 y 126 a 145 para las zonas norte y sur respectivamente, arroja una estimación aproximada de 1.131.000 toneladas. En caso de que las condiciones sean favorables, se calcula un rango de calibres de 126 a 145 y 115 a 132 y una producción aproximada de 1.236.000 toneladas, mientras que en condiciones desfavorables, se podría esperar un rango de calibres de 145 a 155 y 132 a 155 con un volumen aproximado de 1.071.000 toneladas. Como se puede observar, la evolución del tamaño de la fruta tendrá una gran incidencia en el volumen final de producción teniendo en cuenta que si bien se percibe en la planta un número importante de unidades, un porcentaje elevado corresponde a las floraciones ocurridas luego de la normalización del período de lluvias, lo cual sucedió a partir de noviembre y que hoy presenta un diámetro de 25 a 45mm. Asimismo, se deberá observar detenidamente en las próximas quincenas al posible destrío de fruta ocurrido por cuestiones sanitarias y fisiológicas en respuesta a las condiciones meteorológicas. Una nueva evaluación será muy necesaria hacia fines del mes de mayo para comprobar la tendencia de la información relevada.